La misma molécula que en un protocolo clínico de Johns Hopkins produce resolución de trauma y experiencias místicas significativas, en un festival sin estructura puede producir una crisis psicológica que marca a la persona durante años. La diferencia no es química. No cambió la sustancia. Cambió todo lo demás.
Timothy Leary lo nombró en 1964: set y setting. Dos palabras que describen el principio más importante y más ignorado de cualquier experiencia con estados expandidos de conciencia. La psicología transpersonal lo confirmó en laboratorio. Las tradiciones indígenas lo sabían desde hace milenios, aunque nunca necesitaron nombrarlo porque nunca lo separaron de la práctica.
Si estás considerando una experiencia ceremonial, un retiro profundo o cualquier trabajo que abra las puertas de lo inconsciente, lo que vas a leer aquí puede ser la diferencia entre una transformación y un daño. No es exageración. Es realidad clínica.
Qué significan realmente set y setting
Set es tu estado interno. No solo "cómo te sientes hoy", sino el ecosistema completo de lo que traes a la experiencia: tus expectativas, tu intención, tu historia psicológica, el momento vital que atraviesas, tu preparación emocional, tu medicación actual, tus miedos, tus fantasías sobre lo que va a pasar. Todo eso es set.
Setting es el contexto externo. El espacio físico donde sucede la experiencia. Quién te acompaña y qué formación tiene. La estructura del proceso: si hay protocolos de seguridad, si hay evaluación previa, si hay seguimiento posterior. La cultura del espacio: si es un entorno de respeto o de espectáculo, si el facilitador tiene ego o tiene servicio, si se respeta tu proceso individual o se impone una narrativa colectiva.
Set y setting no son una checklist que marcas y listo. Son ecosistemas que interactúan. Un set frágil (persona en crisis psiquiátrica aguda) en un setting perfecto (espacio profesional con equipo clínico) sigue siendo un riesgo que requiere evaluación cuidadosa. Un set preparado (persona estable con intención clara) en un setting caótico (ceremonia improvisada sin protocolos) es una bomba de tiempo.
La investigación: Leary, Metzner y Alpert acuñaron el concepto de set y setting en 1964, pero fue la investigación moderna la que lo validó con rigor. Johnson, Richards y Griffiths (2008) de Johns Hopkins publicaron directrices de seguridad para la investigación con alucinógenos donde demostraron que el contexto terapéutico estructurado es el factor más determinante en los resultados positivos con psilocibina. Carhart-Harris et al. (2018) del Imperial College London confirmaron que el setting terapéutico y la relación con el facilitador predicen los resultados clínicos de manera más significativa que la dosis.
Lo que la tradición ya sabía
Las culturas que han trabajado con plantas maestras durante siglos nunca separaron la sustancia del contexto. No existe en la tradición mazateca un concepto equivalente a "tomar hongos". Existe la velada: una ceremonia nocturna con cantos, oraciones, preparación dietética, guía espiritual y comunidad presente. La planta es un elemento dentro de un sistema completo.
Lo mismo sucede con el uso ritual de ayahuasca en las tradiciones amazónicas: dieta previa, ayuno, aislamiento, icaros (cantos medicinales), la relación con el curandero, el espacio ceremonial, las restricciones posteriores. Todo eso no es decoración folclórica. Es set y setting codificado en práctica ancestral durante generaciones de observación y cuidado.
El error occidental, el que sigue costando caro, fue aislar la molécula y creer que la molécula es la medicina. No lo es. La medicina es la molécula más el contexto más la relación más la intención más la integración. Quitar cualquiera de esos elementos no es simplificar. Es mutilar.
Cuando una tradición indígena dice que "la planta te enseña", no está describiendo una propiedad farmacológica. Está describiendo una relación. Y toda relación necesita un contexto seguro para ser transformadora en vez de destructiva. Dynamis trabaja inspirado por esa comprensión, en diálogo respetuoso con las tradiciones, no en apropiación de ellas.
Cuando el contexto falla
Sin set adecuado, lo que sucede es predecible: una persona con historia de trauma no procesado entra en un estado expandido sin preparación y revive la experiencia traumática sin contención. No hay integración posible porque no hubo evaluación previa. No hay a quién recurrir porque nadie preguntó antes qué había debajo. El resultado no es sanación. Es retraumatización.
Sin setting adecuado, los riesgos se multiplican: abuso de poder por parte de facilitadores sin formación ni supervisión ética. Negligencia cuando alguien tiene una experiencia difícil y no hay protocolo para contenerla. Abandono emocional después de la experiencia, cuando la persona queda abierta y vulnerable y no hay seguimiento.
El fenómeno del "turismo psicodélico" en América Latina ha hecho visibles estos riesgos. Personas que viajan buscando una experiencia transformadora y encuentran espacios sin evaluación previa, sin equipo clínico, sin protocolos de emergencia, sin proceso de integración. Esto no es juicio hacia quien busca. Es realidad clínica hacia lo que encuentra. Y es exactamente la razón por la que un espacio profesional existe: no para monopolizar la experiencia, sino para proteger a quien la vive.
Las directrices: Johnson et al. (2008) publicaron en Psychopharmacology las Guidelines for Safety in Hallucinogen Research, donde detallan los criterios de selección de participantes, preparación psicológica, diseño del espacio, entrenamiento de facilitadores y protocolos de emergencia que todo contexto profesional debería cumplir. Estas directrices, desarrolladas en Johns Hopkins, se han convertido en el estándar de referencia para la investigación y la práctica clínica con estados expandidos (Johnson, Richards & Griffiths, 2008).
Cómo se construye un contenedor seguro
El proceso tiene tres momentos, y ninguno es prescindible.
Antes: la preparación. Evaluación psicológica completa. Revisión de medicación actual y contraindicaciones. Clarificación de intención: no "qué quieres ver" sino "desde dónde vienes y qué necesitas". Acuerdos explícitos sobre el proceso. Información clara sobre qué esperar y qué no esperar. Tiempo suficiente para que la persona llegue al espacio ya habiendo empezado el trabajo interno, no corriendo desde el aeropuerto.
Durante: la experiencia. Un espacio ceremonial diseñado con intención (no un salón improvisado). Equipo profesional con formación clínica y experiencia, no solo "sensibilidad espiritual". Protocolos de seguridad claros para situaciones difíciles. Respeto absoluto por el proceso individual: no forzar narrativas, no imponer interpretaciones, no celebrar lo espectacular ni minimizar lo sutil.
Después: la integración. Esto es lo que más falta en los espacios no profesionales. La experiencia abre puertas. La integración es el trabajo de cruzarlas con conciencia. Sesiones posteriores para procesar lo que emergió. Acompañamiento para traducir el insight en cambio real. Tiempo para que el sistema nervioso asimile lo vivido.
En Dynamis, esta estructura no es un extra. Es la base de todo. La evaluación previa ocurre siempre. La Maloca fue diseñada como espacio ceremonial con la geometría, la acústica y la intención de contener procesos profundos. El equipo incluye psicólogos clínicos con formación transpersonal. Y la integración posterior se trabaja en el Healing Studio, porque lo que emerge en ceremonia no se queda en ceremonia: se lleva a la vida o se pierde.
Más allá de las plantas: el principio universal
Set y setting no son vocabulario psicodélico. Son el principio fundamental de todo trabajo profundo con la conciencia.
Un breathwork intenso puede abrir material inconsciente con la misma fuerza que una planta maestra. Una meditación prolongada en retiro de silencio puede producir estados de disolución del ego que necesitan contención profesional. Un proceso de trabajo con la sombra toca heridas que requieren un espacio seguro para ser sostenidas.
Cualquier práctica que abra las puertas de lo inconsciente necesita un contenedor. La diferencia entre una clase de yoga y un retiro de transformación no es la técnica. Es el contexto: quién acompaña, qué estructura sostiene el proceso, qué pasa cuando lo que emerge es más grande que lo esperado.
Esto aplica incluso a la psicoterapia convencional. La relación terapéutica (el setting interpersonal) es el predictor más consistente de resultado clínico, por encima de la técnica utilizada. La investigación de Wampold (2015) lo confirma una y otra vez: el contexto relacional es más poderoso que el método.
El contexto como medicina
Las tradiciones lo codificaron en ritual. La ciencia lo confirmó en laboratorio. Y sin embargo, seguimos viendo espacios donde se ofrece la experiencia sin el contexto, la molécula sin la relación, la apertura sin la integración.
Set y setting es la respuesta a la pregunta más importante que puedes hacerte antes de cualquier experiencia profunda: ¿quién me va a sostener si lo que emerge es más de lo que puedo sostener solo?
Si la respuesta es "nadie" o "no sé", ese es tu indicador. No de que la experiencia sea mala. De que el contexto no está listo. Y en este trabajo, el contexto es la medicina.
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Preguntas frecuentes
¿Qué evaluación se hace antes de una ceremonia en Dynamis?
Toda persona que participa en una experiencia ceremonial pasa por una evaluación psicológica previa. Se revisan antecedentes clínicos, medicación actual (especialmente antidepresivos ISRS y antipsicóticos, que tienen contraindicaciones específicas), historia de trauma, momento vital actual e intención. No es un formulario burocrático: es una conversación clínica que determina si la experiencia es apropiada para esa persona en ese momento.
¿Es seguro participar si estoy en tratamiento psiquiátrico?
Depende del tratamiento. Algunas condiciones y medicaciones son contraindicaciones absolutas para ciertos tipos de experiencia ceremonial. Otras requieren ajustes supervisados por tu psiquiatra. En Dynamis nunca te pedimos que dejes una medicación por tu cuenta. Si hay contraindicación, te lo decimos con honestidad y te ofrecemos caminos alternativos de trabajo profundo que no impliquen ese riesgo.
¿Qué pasa si tengo una experiencia difícil durante la ceremonia?
Las experiencias difíciles no son "malas experiencias". A menudo son las más transformadoras. La diferencia está en la contención. En Dynamis, el equipo clínico está preparado para acompañar procesos intensos: material traumático que emerge, estados de ansiedad, disolución de ego, emociones abrumadoras. Hay protocolos específicos para cada escenario y seguimiento individualizado después.
¿Cuánto dura el proceso de integración después?
La integración no tiene un plazo fijo porque depende de lo que haya emergido. Como mínimo, recomendamos al menos una sesión de integración en los días posteriores a la experiencia. Algunas personas continúan el trabajo de integración durante semanas o meses en el Healing Studio. Lo que no recomendamos nunca es volver a la vida cotidiana sin procesar lo vivido.
¿Puedo hacer trabajo profundo sin plantas medicinales?
Absolutamente. Las plantas son un camino, no el único camino. Dynamis ofrece breathwork, trabajo somático, retiros de silencio, terapia transpersonal y trabajo con el Eneagrama, todas prácticas que abren lo inconsciente desde diferentes puertas. El principio de set y setting aplica a todas ellas. La pregunta no es "¿con planta o sin planta?" sino "¿cuál es el camino correcto para mí en este momento?"
Referencias:
Carhart-Harris, R. L., Roseman, L., Haijen, E., Erritzoe, D., Watts, R., Branchi, I., & Kaelen, M. (2018). Psychedelics and the essential importance of context. Journal of Psychopharmacology, 32(7), 725-731.
Johnson, M. W., Richards, W. A., & Griffiths, R. R. (2008). Human hallucinogen research: Guidelines for safety. Journal of Psychopharmacology, 22(6), 603-620.
Leary, T., Metzner, R., & Alpert, R. (1964). The psychedelic experience: A manual based on the Tibetan Book of the Dead. University Books.
Wampold, B. E. (2015). How important are the common factors in psychotherapy? An update. World Psychiatry, 14(3), 270-277.



