When you have everything and feel nothing: the emptiness motivation can't fix
Volver al Blog
Logoterapia

Cuando tienes todo y no sientes nada: el vacío que la motivación no resuelve

Lic. Patricio Espinoza, MBA.Lic. Patricio Espinoza, MBA.
12 min de lectura

La escena se repite más de lo que imaginamos. Una persona que "lo tiene todo" sentada frente a mí. A veces es un ejecutivo que acaba de cerrar su mejor año. A veces una madre que construyó exactamente la familia que soñaba. A veces un emprendedor que logró cada meta de su lista. El perfil cambia. La frase no: "No sé qué me pasa. Debería estar bien."

No están deprimidos. No tienen un trastorno clínico identificable. Duermen razonablemente, funcionan en su trabajo, mantienen sus relaciones. Pero algo se apagó. Algo que las herramientas convencionales no logran encender. Y lo peor: sienten culpa por sentirse así, porque "no tienen razón para estar mal".

Ese vacío tiene nombre, tiene historia clínica, y tiene caminos de salida que no pasan por más motivación, más metas ni más gratitud forzada. Este artículo explora qué es realmente lo que sucede cuando tienes todo y no sientes nada, y qué tipo de acompañamiento sí llega donde necesita llegar.

Lo que el vacío realmente es

Lo primero que hay que decir es lo que no es. No es depresión, aunque puede parecerse. No es ingratitud, aunque la cultura te haga sentir que lo es. No es "falta de actitud" ni un problema que se resuelve con un viaje, un cambio de trabajo o una lista de agradecimiento matutina.

Viktor Frankl, psiquiatra vienés que sobrevivió a tres campos de concentración nazis, le dio un nombre clínico: vacío existencial. Lo definió como la frustración de lo que él consideraba la fuerza más profunda del ser humano: la voluntad de sentido. No la voluntad de placer (Freud) ni la voluntad de poder (Adler), sino la necesidad fundamental de que la vida signifique algo (Frankl, 1946).

Frankl predijo que el vacío existencial sería la epidemia silenciosa del mundo moderno. Acuñó el término "neurosis dominguera" para describir lo que sucede cuando la persona deja de estar ocupada y se encuentra cara a cara con la ausencia de sentido. La investigación contemporánea le da la razón: estudios recientes en psicología positiva muestran que la percepción de sentido en la vida es un predictor más fuerte de bienestar psicológico que la satisfacción con las circunstancias materiales (Steger, 2012). Puedes tener todo y sentir nada si falta sentido.

Si quieres explorar el contexto filosófico más profundo de estas ideas, el artículo sobre logoterapia y sentido de vida ofrece ese recorrido. Aquí nos concentramos en lo práctico: qué hacer cuando el vacío toca tu puerta.

Por qué lo que has intentado no funciona

Si estás leyendo esto, probablemente ya intentaste varias cosas. El coaching de propósito que te pide definir tu "gran por qué". Las afirmaciones positivas que cubren el vacío con palabras bonitas. El "autocuidado" que promete que si meditas, haces yoga y escribes un diario todo se acomoda.

Ninguna de esas herramientas es mala en sí misma. Pero todas comparten una limitación: trabajan con lo que ya sabes de ti. El coaching asume que tienes un propósito claro y solo necesitas estrategia para alcanzarlo. Las afirmaciones asumen que el problema es tu narrativa interna. El autocuidado asume que lo que falta es atención a ti mismo.

El vacío existencial es diferente. No es un problema de estrategia, narrativa ni autocuidado. Es una pregunta que vive más abajo: ¿para qué estoy aquí? Y esa pregunta no se responde con técnicas de superficie.

La trampa más sutil es la del "más". Más trabajo, más viajes, más experiencias, más logros, más relaciones. Cada nueva conquista produce un destello breve de satisfacción que se apaga rápido. Y el vacío crece con cada intento de llenarlo desde afuera, porque lo que falta no es algo que se pueda agregar. Es algo que necesita ser descubierto.

"Las tradiciones contemplativas de prácticamente todas las culturas reconocen un momento en el viaje interior donde todo lo construido deja de sostener. No lo llaman fracaso. Lo llaman umbral. El vacío, lejos de ser el problema, es la puerta. Lo que importa es qué haces cuando la puerta se abre."

El tipo de acompañamiento que sí llega ahí

Reconstruir la relación con el sentido no es "encontrar tu propósito" como si fuera un objeto perdido debajo del sofá. El sentido no es un destino al que se llega. Es una dirección que se descubre en el contacto con la propia experiencia, acompañado por alguien que sabe sostener la pregunta sin apresurar la respuesta.

La logoterapia de Frankl ofrece un marco clínico para este trabajo. No te dice qué sentido tiene tu vida. No te da una misión ni un plan de cinco años. Te acompaña a descubrir algo que ya está ahí pero que el ruido, la prisa y la inercia de la vida funcional taparon.

Frankl identificó tres caminos por los cuales el sentido se reconstruye. No como técnicas sino como dimensiones de la experiencia humana. A través de lo que creas: un proyecto, una relación, una obra que trascienda tu beneficio inmediato. A través de lo que experimentas: belleza, amor, naturaleza, asombro, la capacidad de dejarte tocar por algo más grande que tú. A través de cómo enfrentas lo que no puedes cambiar: el sufrimiento inevitable transformado en crecimiento, que fue exactamente lo que Frankl vivió en los campos.

En la práctica terapéutica, esto se traduce en un trabajo que integra la pregunta por el sentido con herramientas que permiten acceder a ella desde múltiples ángulos. No basta con hablar del vacío. Hay que contactarlo en el cuerpo, observarlo en los patrones de personalidad, y darle espacio en un entorno que sostenga la vulnerabilidad que implica.

En Dynamis, el trabajo con el vacío existencial se ancla en logoterapia pero no se queda ahí. El Eneagrama revela qué tipo de sentido busca tu estructura de personalidad: no todos los tipos experimentan el vacío de la misma forma. La Gestalt te conecta con el presente, que es donde el sentido vive (no en el futuro imaginado). El trabajo somático integra el cuerpo, porque el vacío no es solo mental: se siente en el pecho, en la garganta, en las manos que ya no saben qué sostener. Y los 7 acres de bosque seco tropical de Dynamis ofrecen algo que ningún consultorio urbano puede: silencio real. El tipo de silencio donde las respuestas que la mente no encuentra pueden finalmente emerger.

Señales de que el vacío te está hablando

No necesitas estar "roto" para buscar profundidad. No necesitas un diagnóstico clínico ni una crisis visible. Algunas señales son sutiles, y precisamente por eso pasan años sin ser escuchadas.

La sensación de vivir en piloto automático: haces todo lo que debes hacer pero sin estar realmente presente. La irritabilidad sin causa clara que aparece cuando alguien te pregunta "¿estás bien?" y no sabes qué responder. El logro que ya no satisface: cerraste el proyecto, te dieron el ascenso, y al tercer día sentías exactamente lo mismo que antes. La pregunta recurrente que aparece de madrugada o en momentos de silencio: "¿Esto es todo?"

Estas señales no son debilidad. Son inteligencia existencial. Algo en ti sabe que necesita más profundidad de la que tu vida actual ofrece. Escuchar esas señales no es indulgencia: es el primer paso de un proceso que tiene el potencial de reorganizar tu experiencia desde la raíz.

Muchas de estas señales coinciden con los patrones que el Eneagrama mapea con precisión. Cada tipo tiene su propia versión del vacío: el tipo 3 lo siente cuando se queda sin máscara de éxito, el tipo 7 cuando se le acaban los planes, el tipo 1 cuando la perfección deja de dar sentido. Identificar tu tipo no resuelve el vacío, pero ilumina el camino. Puedes empezar con el test de 144 preguntas.

Un espacio donde el vacío puede hablar

El vacío existencial no se resuelve con prisa. No se resuelve con una sesión de coaching ni con un retiro de fin de semana donde te dicen qué sentir. Se resuelve, cuando se resuelve, en un espacio donde sea seguro no tener respuestas. Donde la pregunta "¿para qué?" pueda hacerse sin que alguien la tape con una solución prematura.

En el Healing Studio de Dynamis, las sesiones individuales trabajan con esta dimensión existencial integrando logoterapia, Gestalt, Eneagrama transpersonal y trabajo somático. No es terapia genérica adaptada al tema del vacío. Es un proceso diseñado específicamente para acompañar la reconstrucción del sentido.

Para quienes el vacío se manifiesta como consumo, conductas compulsivas o adicciones conductuales (al trabajo, a las relaciones, al control, a la aprobación), el programa 9Seeds ofrece un marco de 9 semanas que integra Eneagrama, logoterapia y reducción de daños. Porque muchas veces lo que llamamos "adicción" es simplemente la forma que encontró el vacío de hacerse escuchar.

Y para quienes necesitan la inmersión, las cabañas privadas dentro del bosque seco tropical ofrecen el contenedor que este trabajo requiere: silencio, naturaleza, y la posibilidad de parar. Consulta los formatos y eventos disponibles.

El vacío como brújula

El vacío existencial no es un defecto tuyo. Es una brújula. Te está diciendo que la vida que construiste funciona en todos los niveles excepto en el que más importa. No necesitas más motivación, más metas, más experiencias acumuladas. Necesitas sentido. Y el sentido no se encuentra en un podcast ni en un workshop de productividad.

Se descubre en el contacto honesto con tu propia profundidad. Acompañado por alguien que sabe sostener esa pregunta sin apresurarla, sin banalizarla, y sin convertirla en otro proyecto que gestionar.

Si algo de lo que leíste te resonó, ese es el primer dato. No lo ignores.

Agenda una sesión en el Healing Studio Conoce el programa 9Seeds

Preguntas frecuentes

¿Cómo sé si lo que siento es vacío existencial o depresión?

La depresión clínica generalmente incluye síntomas como pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas, alteraciones del sueño y apetito, fatiga persistente y dificultad para funcionar. El vacío existencial puede coexistir con un funcionamiento aparentemente normal: la persona trabaja, socializa, cumple, pero siente que nada de eso tiene peso real. Un profesional puede ayudarte a distinguir. En el Healing Studio comenzamos con una evaluación que integra ambas dimensiones.

¿Necesito dejar todo e irme a un retiro para trabajar esto?

No. El trabajo con el vacío existencial puede hacerse en sesiones individuales regulares, presenciales o virtuales. La inmersión en Dynamis acelera el proceso porque ofrece un corte radical con la inercia cotidiana, pero no es requisito. Lo que sí es requisito es un espacio donde la pregunta se tome en serio.

¿Cuánto tiempo toma reconectar con el sentido?

No hay fórmula. Algunas personas tienen insights profundos en pocas sesiones. Otras necesitan un proceso más largo para desmontar las capas de inercia. Lo que sí puedo decir es que el primer paso, reconocer que el vacío está ahí y que merece atención, ya es transformador en sí mismo.

¿Este trabajo es compatible con la terapia que ya hago?

Sí. La logoterapia y el enfoque integrativo de Dynamis complementan otros procesos terapéuticos. Si ya trabajas con un psicólogo, este enfoque añade la dimensión existencial que muchos abordajes convencionales no incluyen. No reemplaza: profundiza.

¿El programa 9Seeds trabaja con vacío existencial o solo con adicciones?

El programa 9Seeds fue diseñado para adicciones (incluyendo adicciones conductuales), pero su base en logoterapia y Eneagrama lo hace relevante para cualquier forma de vacío existencial que se manifieste como consumo compulsivo: de sustancias, de trabajo, de relaciones, de aprobación, de control. Si el vacío te lleva a "llenar" con algo, 9Seeds puede ser el camino.

Referencias:

Frankl, V. E. (1946). Man's Search for Meaning. Beacon Press.

Steger, M. F. (2012). Making meaning in life. Psychological Inquiry, 23(4), 381-385.

Lukas, E. (1986). Meaning in Suffering. Institute of Logotherapy Press.

Lic. Patricio Espinoza, MBA.

Escrito por

Lic. Patricio Espinoza, MBA.