Enneagram beyond the 9 types: a healing tool | Dynamis
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Eneagrama

Eneagrama más allá de los 9 tipos: una herramienta de sanación profunda

Lic. Patricio Espinoza, MBA.Lic. Patricio Espinoza, MBA.
14 min de lectura

Conoces la escena. Alguien en una cena dice "es que soy un 4, por eso soy tan intenso". Otro responde "claro, yo soy un 7, necesito variedad". Hay risas, hay reconocimiento, hay memes que circulan por Instagram con descripciones que parecen horóscopos sofisticados. Y no está mal. Algo en esas descripciones resuena, algo en el test te hace sentir visto por primera vez.

Pero si todo lo que conoces del Eneagrama es eso, apenas has visto la puerta. Detrás hay un sistema de autoconocimiento con más de mil años de profundidad, raíces en tradiciones contemplativas que lo usaban no para clasificar personas sino para liberarlas, y aplicaciones terapéuticas que la psicología moderna apenas está empezando a aprovechar.

En Dynamis, el Eneagrama no es un extra. Es la columna vertebral de todo nuestro trabajo integrativo. Y en este artículo quiero mostrarte por qué: qué existe debajo del test, cómo funciona como mapa de sanación, y qué sucede cuando deja de ser teoría y se convierte en experiencia viva.

El Eneagrama que no cabe en un meme

La popularización del Eneagrama en redes sociales hizo algo valioso: lo puso en el radar de millones de personas. Pero también hizo algo problemático: lo redujo. Lo convirtió en un sistema de clasificación, en etiquetas que la gente usa para explicar (y a veces justificar) su comportamiento. "Es que soy un 8, por eso soy directo." Pero ser directo no es tu tipo. Es un síntoma de algo mucho más profundo que el tipo ilumina si le das la oportunidad.

Las raíces del Eneagrama se pierden en tradiciones de sabiduría que lo usaban como herramienta de trabajo interior, no de auto-clasificación. La tradición sufí lo asocia con el estudio del nafs, el ego condicionado, los patrones automáticos que nos gobiernan sin que lo sepamos. Los padres del desierto en el cristianismo primitivo, particularmente Evagrio Póntico en el siglo IV, describieron un sistema de nueve "logismoi" (patrones de pensamiento pasional) que los contemplativos debían reconocer para trascender.

La articulación moderna: El Eneagrama que conocemos hoy fue sistematizado por el boliviano Óscar Ichazo en los años 60 y desarrollado clínicamente por el psiquiatra chileno Claudio Naranjo. Naranjo no era un místico improvisado: era médico psiquiatra, formado en Gestalt con Fritz Perls, investigador en el IRESM de la Universidad de Berkeley, y discípulo directo de Ichazo. Lo que hizo fue integrar el mapa del Eneagrama con la psicología de la personalidad, la teoría de los instintos, y el trabajo corporal (Naranjo, 1994). Es decir: le dio al Eneagrama un marco clínico sin quitarle la profundidad contemplativa.

El Eneagrama, en su versión profunda, no clasifica personas. Ilumina los patrones inconscientes que cada tipo usa para protegerse del sufrimiento. Cada tipo es una estrategia de supervivencia que aprendiste en la infancia, que te sirvió entonces, y que ahora se ha convertido en prisión. El mapa no te dice quién eres. Te muestra el mecanismo que te impide serlo plenamente.

En la tradición sufí, el Eneagrama no es un sistema para saber "qué tipo de persona soy". Es un espejo para ver la estructura del condicionamiento que me separa de mi esencia. No describe quién eres. Describe lo que construiste para sobrevivir. Y eso, precisamente, es lo que puede soltar.

Nueve formas de evitar el dolor (y una invitación a dejar de hacerlo)

El corazón terapéutico del Eneagrama no está en las descripciones de tipos. Está en una pregunta incómoda: ¿cuál es tu forma particular de evitar el dolor?

Los nueve tipos se organizan alrededor de tres centros de inteligencia. El centro instintivo (tipos 8, 9 y 1) procesa la experiencia a través del cuerpo y la acción; cuando se desconecta, genera rabia. El centro emocional (tipos 2, 3 y 4) procesa a través del sentimiento y la imagen; cuando se desconecta, genera vergüenza. El centro mental (tipos 5, 6 y 7) procesa a través del pensamiento y la anticipación; cuando se desconecta, genera miedo. Tres centros. Tres formas de estar en el mundo. Tres formas de perderse.

Dentro de cada centro, cada tipo desarrolla una pasión dominante (lo que Naranjo llamó el motor emocional del tipo), una fijación cognitiva (la forma particular en que distorsiona la realidad para que encaje con su estrategia), y un mecanismo de defensa preferido. No voy a describir los nueve tipos aquí; eso lo hace todo el internet. Lo que quiero mostrarte es por qué esto importa clínicamente.

Imagina dos personas que llegan a un retiro con el mismo síntoma: agotamiento profundo. Una es tipo 3: se agotó construyendo una imagen de éxito, haciendo, produciendo, demostrando su valor a través de logros, hasta que el cuerpo dijo basta. La otra es tipo 5: se agotó protegiéndose del mundo, retirándose, acumulando conocimiento como barrera contra la demanda emocional de los otros, hasta que el aislamiento se volvió más pesado que la conexión que evitaba. Mismo síntoma. Raíz opuesta. Si aplicas el mismo tratamiento a ambos, le fallas a los dos.

Por eso en Dynamis el Eneagrama no es un "extra". Es la brújula que orienta todo el proceso terapéutico, desde la primera sesión en el Healing Studio hasta el trabajo ceremonial en La Maloca. No tratamos síntomas; trabajamos con la estructura de carácter que los produce. Y el Eneagrama es el mapa más preciso que conocemos para ver esa estructura con claridad.

El Eneagrama en el cuerpo: cuando el mapa se vuelve experiencia

Aquí es donde la mayoría de los acercamientos al Eneagrama se quedan cortos. Saber tu tipo intelectualmente es valioso, pero no es suficiente para que algo cambie. El salto real ocurre cuando dejas de pensar el Eneagrama y empiezas a sentirlo.

Cada tipo vive en el cuerpo de una manera específica. No es metáfora: son patrones de tensión muscular, posturas habituales, zonas de bloqueo respiratorio, formas de ocupar el espacio. El tipo 1 tiende a contraer la mandíbula y rigidizar la espalda. El tipo 2 extiende el pecho y abre los brazos. El tipo 5 se contrae hacia adentro, protegiendo el plexo solar. Estos no son clichés; son patrones somáticos que los terapeutas corporales reconocen y que tienen una genealogía clínica seria.

La conexión cuerpo-carácter: Wilhelm Reich, discípulo disidente de Freud, fue el primero en describir la "armadura caracteriológica": la idea de que los patrones de personalidad se inscriben en el cuerpo como tensiones musculares crónicas que bloquean el flujo emocional (Reich, 1945). Naranjo integró explícitamente esta línea de trabajo con el Eneagrama, proponiendo que cada tipo tiene no solo un patrón psicológico sino un patrón somático correspondiente (Naranjo, 1994). La investigación contemporánea en somática y neurociencia afectiva confirma que las emociones y los patrones de personalidad tienen correlatos corporales consistentes y medibles.

En un retiro integrativo, el Eneagrama no se "estudia". Se siente. Durante la respiración consciente, los patrones del tipo emergen como tensiones que se resisten a soltar o como emociones que finalmente encuentran salida. En el trabajo corporal, la armadura del tipo se hace tangible: puedes sentir dónde vive tu miedo, dónde se guarda tu rabia, dónde se esconde tu tristeza. Y en ceremonia, cuando las defensas habituales se relajan, lo que está debajo del patrón, tu esencia, tiene espacio para aparecer.

Conocerse no es leer sobre uno mismo. Es sentir lo que siempre estuvo ahí y nunca te atreviste a mirar. El Eneagrama de los libros te informa. El Eneagrama vivido te transforma.

Nueve pilares, un espacio sagrado

En el corazón de Dynamis existe un espacio que materializa todo lo que este artículo describe. La Maloca, nuestro espacio ceremonial, está construida con 9 pilares de madera, cada uno representando un tipo del Eneagrama. No es decoración ni simbolismo ornamental. Es arquitectura con intención.

Cuando entras en La Maloca, entras literalmente en el mapa. Te sientas entre los pilares. El espacio circular te rodea con la geometría del Eneagrama hecho estructura, hecho madera, hecho lugar. Puedes sentarte junto al pilar de tu tipo y preguntarte qué te sostiene y qué te atrapa. Puedes moverte hacia otro pilar y explorar lo que tu tipo evita. El espacio mismo se convierte en herramienta de trabajo.

En el contexto ceremonial, esta estructura cobra una dimensión adicional. Las plantas maestras, en el marco de Dynamis, no operan al azar. El Enneagrama da contexto y dirección a lo que emerge en ceremonia. Si sabes cuál es tu patrón, puedes trabajar con lo que aparece de manera más consciente, más profunda, más integrada. La ceremonia sin mapa puede ser poderosa. La ceremonia con mapa puede ser transformadora.

La Maloca es, hasta donde sabemos, el único espacio ceremonial en el mundo diseñado como un Eneagrama tridimensional. Es la materialización del principio que guía todo nuestro trabajo: el autoconocimiento no es solo mental. Es espacial, corporal, ceremonial. Sucede cuando la comprensión deja de vivir en la cabeza y se instala en la experiencia directa.

Para qué sirve realmente conocerte

El Eneagrama no sirve para "saber tu tipo". Sirve para ver el mecanismo que opera debajo de tu comportamiento automático y, desde ahí, tener la posibilidad de elegir algo diferente.

Viktor Frankl, el fundador de la logoterapia, decía que entre el estímulo y la respuesta hay un espacio, y en ese espacio está nuestra libertad. El Eneagrama amplía ese espacio. Te muestra el patrón automático que normalmente te gobierna para que, la próxima vez que se active, puedas notarlo en vez de obedecerlo ciegamente. No elimina el patrón. Te da consciencia sobre él. Y esa consciencia es el primer paso de cualquier transformación genuina.

Saber que eres un "tipo 6" no te sana. Entender cómo tu tipo 6 construyó una vida entera alrededor del miedo, y sentirlo en la tensión de tus hombros, y encontrar en ceremonia el coraje que siempre estuvo debajo del miedo, eso sí. La diferencia entre el Eneagrama de Instagram y el Eneagrama de Dynamis es la diferencia entre entretenimiento y transformación.

Si todo lo que conoces del Eneagrama son los memes y el test, apenas has visto la puerta. Detrás hay un mapa de profundidad extraordinaria que conecta la psicología moderna con la sabiduría contemplativa, el cuerpo con la mente, el autoconocimiento con la sanación. No necesitas ser experto para cruzar esa puerta. Solo necesitas curiosidad genuina y disposición para verte sin filtros.

El Eneagrama no te va a decir quién eres. Te va a mostrar lo que te impide serlo. Y eso, si estás dispuesto a mirarlo, es donde comienza todo.

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Preguntas frecuentes

¿El Enneagrama tiene base científica?

El Eneagrama como sistema tiene raíces en tradiciones contemplativas milenarias y fue articulado clínicamente por Claudio Naranjo, psiquiatra chileno formado en Gestalt e investigador en Berkeley. Aunque no tiene el mismo volumen de estudios controlados que herramientas como el Big Five, su aplicación terapéutica está respaldada por décadas de práctica clínica y un cuerpo creciente de investigación. Lo que lo distingue de otros sistemas es precisamente su capacidad de integrar la dimensión psicológica con la contemplativa y la somática.

¿Puedo hacer el test de Eneagrama en línea en Dynamis?

Sí. Ofrecemos un test comprehensivo de 144 preguntas diseñado para darte una primera aproximación a tu tipo. Puedes tomarlo en https://dynamiscr.com/es/eneagrama. Es importante recordar que ningún test reemplaza el trabajo de auto-observación profunda que el Eneagrama requiere para ser verdaderamente útil, pero es un excelente punto de partida.

¿Qué diferencia hay entre el Eneagrama y otros sistemas como el MBTI?

El MBTI (Myers-Briggs) describe preferencias cognitivas: cómo procesas información y tomas decisiones. Es útil pero opera en la superficie de la personalidad. El Eneagrama va más profundo: describe la motivación inconsciente, la pasión emocional que impulsa el comportamiento, y la estrategia de supervivencia que aprendiste en la infancia. Además, el Eneagrama incluye una dimensión contemplativa y transformacional que el MBTI no tiene: no solo describe cómo eres, sino que señala el camino de crecimiento específico para tu tipo.

¿Necesito conocer mi tipo antes de llegar a un retiro?

No es necesario, aunque puede enriquecer la experiencia. Si llegas sin saber tu tipo, el proceso mismo del retiro, con sus sesiones de psicología profunda, trabajo corporal y ceremonial, te ayudará a descubrirlo de manera experiencial, que es la forma más auténtica de conocerlo. Si ya lo conoces, el retiro te llevará mucho más allá de la descripción hacia la experiencia encarnada de tu patrón.

¿El Eneagrama es religioso o espiritual?

El Eneagrama tiene raíces en tradiciones de sabiduría (sufismo, cristianismo contemplativo) pero no es un sistema religioso ni requiere creencias espirituales para ser útil. En su aplicación terapéutica moderna, es una herramienta de psicología de la personalidad con una dimensión contemplativa. En Dynamis lo usamos como mapa de autoconocimiento dentro de un marco psicológico profesional. Puedes beneficiarte de él seas creyente, agnóstico o ateo.

Referencias:

Naranjo, C. (1994). Character and Neurosis: An Integrative View. Nevada City, CA: Gateways/IDHHB.

Reich, W. (1945). Character Analysis (3rd ed.). New York: Orgone Institute Press.

Lic. Patricio Espinoza, MBA.

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Lic. Patricio Espinoza, MBA.