Signos Síntomas Homeopatía

Signos & Síntomas Homeopáticos

En DYNAMIS Homeopatía en Costa Rica, entendemos la enfermedad como un conjunto de signos y síntomas que se manifiestan en el enfermo, es por eso que desde el punto de vista de la filosofía homeopática, los signos y síntomas de la enfermedad son sólo reflejos de un proceso general en el organismo, de un mal interior que es la causa real de la enfermedad que presenta el paciente.

Hay mucha diferencia entre la manera de ver la enfermedad de la medicina alopática, comparada con la homeopática.

Para la medicina alopática, el ser humano está compuesto por muchas enfermedades diferentes, y en su intensos esfuerzos por aplacar estas enfermedades, atacan cada síntoma por separado, separando la medicina en miles de partes, y por ende al ser humano, así:

Si tienes un dolor de cabeza, vas a consulta general y te envían donde un neurólogo, el cual te va a recetar los medicamentos necesarios para aplacar ese dolor, a los días de tomar ese medicamento, va a surgir un dolor en el estómago, ocasionado probablemente por las mismas pastillas que te dió el neurólogo, esta vez vuelves a la consulta y te envían donde el gastroenterólogo, el cual muy complacido te va a recetar un remedio para el dolor de estómago, el cual al quitarse, vas a adorar las bondades de ese médico y vas a alabar su conocimiento. A los pocos días vuelves a consultar porque ya no tienes dolor de cabeza, ni de estómago, pero te viene una artritis que no te permite ni caminar, aquí tendrás que ver a un reumatólogo, el cual te recetará y así seguirá tu situación de por vida, hasta que logres ver el juego detrás del negocio de la medicina, el cual, la gran mayoría de sus seguidores, médicos, desconocen.

Así, por ejemplo, tenemos que la artritis de la articulación de la rodilla para un médico alópata es un trastorno local, que se curaría de acuerdo con las reglas generales:

1. Supresión de la enfermedad (antibióticos, ibuprofeno, etc.)

2. Elaboración de esta articulación de la rodilla con la ayuda de la fisioterapia.

A diferencia, la homeopatía, entiende estas “enfermedades”, como simples síntomas de un mal mayor que vive en el paciente, este mal o miasma es al que se debe atribuir los 3 síntomas que referió este paciente. Con esto, el médico homeópata será capaz de individualizar al paciente, entendiéndolo como un todo, indisociable y único, para el cual existirá un único medicamento, (estudiado de manera científica gracias a la experimentación pura) y capaz de devolver al enfermo el equilibrio perdido en su vitalidad.

Síntomas mentales y espirituales

Desde el punto de vista de nuestra práctica homeopática, son los síntomas más importantes, ya que son capaces de revelar la personalidad del paciente, y así, conociendo a nuestro paciente, podremos encontrar su simillimum, que es el remedio más adecuado y que durante la experimentación pura, referenció más síntomas similares a los que presenta el paciente.

En homeopatía, los síntomas mentales son los principales, por esto es que basándonos en las enseñanzas de la homeopatía pura o clásica, la ayuda que podemos ofrecer a nuestros pacientes es mediante la psicología del eneagrama, donde en la investigación cuidadosa y empática podremos revelar síntomas claros, exactos, seguros y útiles, especialmente los que reportan las Materias Médicas y los Repertorios: Abstraído, afectuoso, alegre, ambicioso, indiferente, orgulloso, autoritario, caprichoso, celoso, criticón, compasivo, meticuloso, despreciativo, perezoso, etc. Y con esto llegar al medicamento apropiado para tratar el mal mayor que se manifiesta a través de los signos o síntomas en el paciente.

Contrarios vs semejantes

“Las observaciones verdaderamente persistentes y cuidadosas de los médicos a través de los siglos demuestran que las enfermedades persistentes con sus múltiples síntomas dan testimonio de que los medicamentos de acción opuesta solo alivian pasajeramente y los síntomas vuelven con mayor intensidad y con mayor gravedad. Esto es el resultado del tratamiento antipático, enantiopático o paliativo. Así vemos que es innecesario sujetar al paciente a ingerir por mucho tiempo y a veces por toda la vida una droga en dosis cada vez más fuertes y obteniendo solo alivios pasajeros y en no pocas veces complicaciones graves que están muy lejos de construir la anhelada curación. Esto acontecía antes de Hahnemann, en tiempos de Hahnemann y en nuestros días porque es difícil doblegar a la naturaleza en sus manifestaciones de enfermedad y es contraproducente en la mayoría de los casos porque la obligamos a tomar otras vías de manifestación más peligrosas y menos comprensibles. Si tenemos el deseo de curar verdaderamente debemos evitar la paliación y por lo tanto evitar las acciones terapéuticas opuestas a las que realiza la naturaleza”

Será para nosotros un placer conocerle profundamente y ser parte de su curación integral.

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